17 de agosto de 2015

La estación fantasma de Canfranc, una historia de olvido.

No siempre un lugar abandonado debe ser un lugar marcado por la tragedia que genere fenómenos inexplicables, no al menos en el tema que me ocupa hoy. Este es el caso de la Estación Ferroviaria de Canfranc situada en Huesca, cerca del puesto fronterizo con Francia. Esta Estación Internacional fue inaugurada el 18 de Julio de 1928 en presencia del Rey español Alfonso XIII y el presidente de la República Francesa. La estación fue construida para conectar España y Francia y se equipó con todo tipo de servicios de alto nivel como un hotel de lujo, restaurante, biblioteca, puesto de correos, agencia de aduanas, casino, enfermería, oficina del Banco de España... todo lo necesario para que la estancia de las altas personalidades y la gente pudiente pudieran ser muy cómoda en esa zona en los Pirineos.


La estación sufrió en septiembre de 1931 un importante incendio que asoló el vestíbulo, la biblioteca y el restaurante, dejando el techo de madera en muy mal estado. Aquello en principio se atribuyó a un cortocircuito pero poco después se filtró que el origen podría haber sido intencionado. Durante la Guerra Civil Española el ejercito Franquista tomó el control de la estación tapiando el túnel que conectaba con Francia. Esa no fue la única modificación en el servicio de la Estación de Canfranc, durante la Segunda Guerra Mundial se cerró el tráfico de viajeros para recibir exclusivamente al ejercito Nazi desde el lado francés. El transporte de carga tanto de entrada como salida era constante, sobretodo con la exportación de volframio un elemento químico que se extraía en España y que Alemania valoraba en alta medida porque lo utilizaba para la construcción de sus tanques de combate. Canfranc también recibía en grandes cantidades trenes llegados de Suiza con el oro judío como pago por parte de los Alemanes a la España Franquista.


El 27 de marzo de 1970 la Estación Internacional de Canfranc fue cerrada por orden del Gobierno Franquista, en parte por la poca actividad ferroviaria que recibía la estación debido a un grave accidente de tren que sucedió en el lado francés y que terminó por destruir el puente que unía los dos países.



En 2002 la Estación Internacional de Canfranc fue catalogada como Bien de Interés Cultural, pero esa distinción no la salvó de cierto olvido por parte de la instituciones públicas. Durante los años siguientes se aprobó un proyecto para la rehabilitación de la estación y posterior transformación en un hotel de lujo, museo ferroviario y un proyecto urbanizable de la zona, a parte de la reactivación del tráfico ferroviario que a día de hoy según se puede leer en diferentes webs y blogs parece que todo sigue parado.



Por lo visto la estación sorprende y sorprendió en su momento por su arquitectura de estilo palaciego y por sus enormes dimensiones. Hoy en día solo circula por sus vías algún tren de mercancías y poco más. Ese viejo esplendor que algunos solo podemos imaginar a través de la historia hoy solo es una sombra medio deteriorada, un recuerdo de la grandeza que desprende una estación ferroviaria que es la segunda más grande de Europa. Si tengo la suerte de pasar en algún momento cerca de la Estación Internacional de Canfranc, espero visitarla ya sea reformada o como la Estación Fantasma de Canfranc.


1 comentario:

  1. MUY BUENA LA INFORMACION ME PARECE QUE TANTA BELLEZA NO DEBERIA DE QUEDAR EN EL OLVIDO DEVERIA DE SER RESCATADA HOJALA ASI SEA DE ANTEMANO LES DOY LAS GRACIAS POR LA IMFORMACIÒN

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